Yo perdí la inocencia bastante tarde, creo. O al menos el miedo a tirarme de cabeza en la pileta de la boludez.
Influyeron en esa liberación mental un montón de factores como enamorarme, luchar para comprender ciertos comportamientos, desenamorarme y obligarme a olvidar. Repetidas veces.
El roce con "culturas" que me producían rechazo, asimilar costumbres, y bocha de cosas que ni da nombrar explícitamente, porque no. (?)
La realización de que son todas putas, o que Juan Pedro Fasola no era ciertamente un muchacho a quien los amigos extrañaban (?) vino de la mano de un montón de nuevas costumbres y vivencias que creo que todos debieran incorporar en cierto momento. Algunas a la fuerza seguro se aprenden, pero es una pena que en el ideario popular otras tantas estén "mal vistas", y que el miedo sea el arma que nos apuntan a la cabeza para fumarnos todas esas mentiras.
Para mil cosas sigo siendo un pelotudo, sin duda. Este post no apunta a ningún lado en particular.
Y este blog tampoco.
Acostúmbrense.
Out.